Te anau | Nueva Zelanda

Ahora si pienso en un pueblito pequeño alado de un lago, rodeado de montañas nevadas pienso en Te Anau. Llegamos desde Auckland al aeropuerto de Queenstown muy temprano. Queenstown tiene uno de los aeropuertos mas lindos del mundo, no es que sea gigante o imponente, pero está ubicado en medio de las montañas y el aterrizaje se hace espectacular. Hicimos tiempo en un pequeño restaurante con vistas a la pista de aterrizaje y probamos unos sanguches demasiado ricos. Podríamos ir todos los días a un lugar así. 🙂

Buscamos el micro que nos llevaria a Te Anau, pero nos estaba esperando una combi, la combi del cartero 😆😂. Como solo eramos nosotros dos para hacer ese viaje nos preguntaron si no teniamos problema de ir con el cartero. Pues claro que no!!! Hicimos la ruta que hace para repartir los diarios y cartas a cada estación y abastecimiento de los pueblos de la ruta.
Fueron casi tres horas de recorrer campos de verdes frondosos llenos de animales y parando en cada lugar pintoresco casi salido de una película antigua para dejar la correspondencia. El trayecto es increíblemente hermoso y con infinidad de vistas que merecen una parada.

Te Anau es un pequeño pueblo situado a las orillas del lago que lleva su mismo nombre, que es el segundo mas grande de Nueva Zelanda. Es pequeño pero esta preparado para recibir a los turistas,  justo al lado del Parque Nacional Fiorland y a unas 2 horas en coche del famoso Milford Sound. Hay gran variedad de restaurantes (la influencia asiática es muy grande asique abunda la comida china) y un gran supermercado que fuimos un par de veces para abastecernos y hacer mas económico este viaje. La variedad en frutos secos es IMPRESIONANTE. Empece a amar NZ solo por los frutos secos 😍.

Llegamos a nuestro hotel, era el típico hotel de carretera con el plus de la vista al lago y unos atardeceres increíbles desde nuestra ventana. Nos acomodamos un poco y salimos al super a comprar la cena ya que por la tarde teníamos reservada una visita a las cuevas de luciérnagas. El pueblo en si es un remanso de tranquilidad pensado para disfrutar en familia o en nuestro caso con la pareja. La vida tiene como eje central el Lago Te Anau y está muy bien situado para realizar excursiones y pequeñas escapadas por carretera o largas caminatas pasando por ejemplo por un parque con algunas aves nativas.

Cueva de los gusanos luminosos (Te Anau Glowworm Caves)

De este paseo no tenemos fotos 😔 y es que no esta permitido sacar, ni siquiera sin flash. Llegamos al puerto donde zarpamos con un gran contingente chino hacia las cuevas, 25 minutos de navegación, estaba muy oscuro asi es que no vimos paisaje alguno. En NZ existe varias visitas a estas cuevas la de Waitomo al norte del país son las mas conocidas, nosotros optamos por estas de Te Anau.

Una vez que llegamos a la orillas nos fuimos a la entrada de las cuevas donde se nos ofrecen unos cafes calentitos el guía nos da una charla introductoria explicando como se formaron las grutas, como es que los gusanos tienen tanto brillo, que vamos a encontrar y como nos tenemos que mover por el interior de las mismas.

Foto ilustrativa vía pinterest

La excursión dura aproximadamente una hora y la parte más linda es cuando nos subimos a un barquito completamente a oscuras porque ni linternas tienen los guías para no dañar la fauna. Vemos como brillan los gusanos que se amontonan tanto en el techo como en las paredes. Es una experiencia muy rica… estar en la oscuridad en silencio porque no se puede hacer ruido con un montón de extranjeros en una cueva observando como brillan unos gusanos milenarios. Sumamente recomendable, nos fuimos con una sonrisa inmensa!

Navegacion por el Doubtful Sound

Cerca de Te Anau se encuentra el lago Manapouri, origen de las excursiones a otro de los fiordos más famosos de Nueva Zelanda, Doubtful Sound de Fiorland. Nos levantamos muy temprano y un micro paso por nosotros para llevarnos al muelle.
Del muelle nos llevaron en un barco hasta otra isla, otro micro por una zona totalmente virgen y otro barco. Así llegábamos al fiordo Doubtful Sound.

El frió nos helaba la cara pero ni eso impidió que disfrutáramos las increíbles vistas, respiramos naturaleza todo el día.  Terminamos el recorrido con un atardecer sobre el agua, una explosión de nubes dándonos la despedida y nosotros pensando que este planeta tiene tanto por ofrecernos, tenemos que estar tan agradecidos.

Recorrer los alrededores de Te Anau

Los alrededores del pueblo son imperdibles, hay que dedicarle un día como mínimo para caminarlo. El tercer día nos levantamos tarde desayunamos contundente nos calzamos con las botas de trekking y salimos bajo una suave llovizna bordeando el lago, trípode y cámara a mano.
Recorrimos todo el pueblo volvimos al hotel almorzamos y seguimos viaje para el otro lado.
Una de las cosas que mas disfruto de estos lugares es poder recorrer sin prisas, solos nosotros en un entorno natural tan lejos de casa y podes sacar millones de fotos. Así fue nuestro ultimo día en un pueblito pequeño de Nueva Zelanda, pequeño pero cargado de una magia que no vamos a olvidar.

Roxi 😘

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Fotógrafa apasionada del arte, los viajes, el buen comer, los colores y el surrealismo. Creando una mirada propia, disfrutando mucho mas estar detrás del lente expresando mi punto de vista sin palabras.

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