Cañón del Antílope y Horseshoe Bend | USA

Arrancábamos nuestro día bien temprano, por nuestro hotel en Las Vegas pasaba a buscarnos una combi, teníamos cuatro horas y media de viaje por delante.
Nuestro chofer paro en una pastelería donde recargamos energías con un bagel de queso y un gran rollo de canela para el mareado.
Los paisajes nos eran familiares, como es un desierto las vistas eran muy similares a los de nuestra querida patagonia.
Después de unas cortas dormidas y mucho paisaje rojiso hicimos la primer parada en un dique bajamos a hacer un par de fotos y seguimos viaje.
Llegamos a nuestro destino con muchísima ilusión, el Cañón del Antílope. Este cañón esta en una reserva de indígenas navajos y las visitas si o si se hacen con guías navajos.
Ni bien llegamos vimos un pequeño local en el medio de la nada con un gran estacionamiento y nada a sus alrededores, nos preguntábamos donde estaban las maravillas que veníamos a conocer.
Mientras nos organizan en grupos de 10 personas el guia nos explica el cuidado en detalle que hay que tener al bajar.
El cañón del Antílope es un cañón formado por la acción del agua. La formación geológica se ha ido formando debido al paso de corrientes de agua durante miles de años, sus paredes llegan a alcanzar los 40 metros de altura en algunos puntos. Las paredes son muy estrechas y simulan un mar de piedra roja. Las lluvias son poco abundantes pero muy concentradas en verano y con un carácter muy violento. En 1997, un guía y 11 turistas fueron arrastrados por una muralla de agua de 6 metros que atravesó el cañón en el momento que lo estaban visitando. Los 11 turistas fallecieron, el guía fue el único en salir con vida. Por esta razón si llueve se cancelan todas las visitas y solo se pueden hacer en grupos pequeños y con un guía especializado.
Caminamos hasta llegar a ver unas escaleras metálicas hacia abajo, nos dimos cuenta que era nuestra entrada.
Cuando el sol se eleva sobre Arizona, los rayos de luz se filtran por las aberturas, creando preciosas cortinas luminosas. Este cañón es un mágico lugar.
El recorrido dura una hora, no nos dejan retrasarnos mucho para tomar fotos ya que detrás viene otro grupo, no nos dejan tomar videos. Una hora que pasa increíblemente rápido, y la disfrutamos mucho pese a tanta restricción. La mejor de las de decisiones fue venir a conocer esta gran maravilla de la naturaleza tan desconocida para muchos.

Ya pegando la vuelta fuimos a la famosa «Herradura», seguro que vieron estas imágenes en revistas y películas.
Horseshoe Bend es esa gran masa de piedra con forma de herradura del río Colorado. Lo moldearon durante siglos las aguas caudalosas del río Colorado y los vientos del desierto, que llegan cargados de arena hasta el lugar. No apto para los que sufren de vértigo, sin vallas de seguridad cientos de turistas retratándose al borde de esta peligrosísima obra de la naturaleza. También queríamos nuestras fotos así es que con mucho cuidado nos desplazamos no tan cerca de los bordes y logramos nuestras tomas.
Nuestro chofer nos sorprendió con una ultima parada en una laguna justo a la hora del atardecer bajamos a disfrutar las vistas y dejar grabado en nuestras retinas lo hermoso de ese desierto, fue el cierre de un día súper increíble. Agradecí tanto a la vida por permitirme estar ahí. 😊

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Fotógrafa apasionada del arte, los viajes, el buen comer, los colores y el surrealismo. Creando una mirada propia, disfrutando mucho mas estar detrás del lente expresando mi punto de vista sin palabras.

1 Comments:

  1. Claudia febrero 27, 2019 Reply

    Qué lugares increíbles! Me encanta la foto de ustedes dos en el cañón, y la del cuervo? en la alambrada parece posta una imagen de una peli de vaqueos, jajajajajaja!

    Excelente!

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